Nulla dies sine linea” o “ningún día sin una línea” es un proverbio que se le atribuye a Cayo Plinio Cecilio Segundo, también conocido como Plinio el Viejo, escritor, científico y naturalista romano (23 – 79 d. C.), que contaba la historia del griego Apeles de Colofón, pintor oficial de Alejandro Magno, quien según parece no pasaba ni un día sin dibujar aunque sólo fuera una línea.
Encontrando inspiración en la perseverancia de hacer, hacer y hacer. Ni un día sin una línea.

Si te gusta escribir, lee sobre escritura. Escuchá sobre escritura. Hablá sobre escritura. Mirá sobre escritura.

Pero sobre todo, si te gusta escribir, escribí.

Parece obvio, pero muchas veces pareciera que lo urgente no dejara tiempo para lo importante. Escribí. Antes de dormir, apenas te la levantas, o en un rato libre; inventá el tiempo si es necesario, pero escribí. Aunque tengas que mirar la hoja en blanco por un rato, aunque te cueste sentarte, aunque no te sientas inspirado; escribí.

Escribir estando de viaje.

Con los sentidos atentos, expectantes, sensibles. Con la mirada en modo manual, habiendo dejado hace rato el piloto automático. Con la mente renovada y las ideas frescas. Con el viento en la cara, y el sol reflejado en el agua. Escribir al salir de lo común, de lo cotidiano, de la rutina, pareciera siempre más fácil. Las palabras pareciera caer como gotas de cascada. Todo es nuevo y emocionante.

Porque, sí: hay días en que va a costar más. Escribir; como podría ser correr, trabajar, creer, dibujar, solucionar. Que todos los días sean productivos, creativos, felices, es para robots.  Una vida automatizada, casi como un trámite, o quizás como esas aspiradoras nuevas que se mueven solas de forma automática.

Pero quizás vivir sea crear el propio equilibrio de esos días; surfear los buenos y pedalear los malos. Respetarse, sin desmotivarse. Motivarse, sin auto-exigirse. Un equilibrio finito y aparentemente difícil de balancear. Pero apuntable. Posible. Sano. Motivador.
La inspiración no va a aparecer siempre, y aunque soy una fiel creyente de que hay que encarar la hoja en blanco para que esta nos acompañe, también creo que sobre exigirse no mejora las cosas. A veces hay que darse un tiempo, para respirar más profundo, y volver a arrancar con pilas recargadas.
El equilibrio nunca va a ser perfecto, pero siempre podemos buscar ajustar la balanza.

“Poco tiempo”, “poco talento”, “falta de creatividad”, “mal contexto”. Algunas de las excusas que nos ponemos a diario para no probar enfrentar la hoja en blanco – como metáfora de lo que represente para cada uno.
Cuando en realidad, lo único necesario es un trazo detrás de otro.
Probar, de un paso a la vez. Total, nunca vamos a estar del todo listos.

Lo que estoy haciendo es arte? Esto no es arte. Me estoy poniendo a la altura de grandes artistas? Esto no es arte. Transmite algo? Qué comunica?

El autoboicoteo y sus mil formas posibles de aparecer. Como la voz que nos intenta proteger del “que dirán”, la que nos dice que no somos buenos, que no perdamos el tiempo, la que nos cuestiona cada decisión, la que nos dice que no vamos a poder, la que nos alienta a dejar.
Ir a museos siempre me inspira en diferentes formas, pero a veces me lleva a preguntarme qué es lo que estoy haciendo yo. Es arte?
Y vuelve a empezar el circulo vicioso de la voz del auto boicoteo. ~
Pero, existen los libros. Y gracias a Dios son cuasi mágicos, y aparecen en los momentos justos, como por casualidad, en un estante de una librería, llamandonos.
Still Writing es el libro que necesitaba leer en este momento. De esos que parece que te hablan a vos, particular y subjetivamente.
Gracias, Dani Shapiro, por recordarme que no hay diferencia entre la práctica y el arte, porque hacer es ser. Ser escritor es escribir, de la misma forma que ser artista, es hacer arte.
Cuando entendemos que hacer arte es la obra artística en sí, la voz del auto boicoteo se silencia. Y solo queda arte.
#MakeMoreArt

Leer sobre escribir siempre me atrapa, me moviliza, me inspira. Me empuja a dejar de pensar en escribir, y a efectivamente apoyar la mano sobre la hoja.

Me gusta leer sobre escribir cuando descubro párrafos que son verdad reveladora para mí. Cuando ponen en palabras lo que no sabía que pensaba, hasta el momento. Cuando despiertan un efecto eureka, cuando me obligan a señalar hojas marcando los bordes de las páginas, buscar un cuaderno y absorber frase por frase. Me gustan los libros sobre escribir porque me desafían, me enseñan, me dejan pensando, y me hacen querer haber leído cada palabra un poco más lento.

El amor el amor el amor, un libro para seguir creyendo en el poder refugiante, sanador y enriquecedor de la escritura. Y como efecto colateral, un libro para retomar el camino de agarrar la lapicera entre los dedos, y trazar historias.

El ritual de empezar un journal nuevo. Cada uno con un nombre, tema, frase o motivo. El de hoy, bajo el mantra Begin again. Una frase que me acompaña en muchos ámbitos. En yoga, es volver a la respiración, volver al mat, en los días buenos y malos. En meditación, es reconocer la distracción y volver a retomar foco.En la escritura, es la inagotable posibilidad de volver a la hoja en blanco. En el día a día, me recuerda que siempre hay una posibilidad de renacer, de despertar y ser más consciente, de cambiar el humor, la predisposición.

De que siempre hay una hoja en blanco para probar de nuevo.

En cada momento, es posible volver a empezar.

Des-Conectar.

De la misma forma que encontramos algo que potencia toda nuestra energía, que nos despierta una motivación que mueve montañas, creo que es igual de importante encontrar algo que logre bajar todo eso y equilibrarnos hacia un balance interior.

La versión ying-yang aplicada a la actualidad, donde el movimiento encuentre su paz, para que el balance nos ayude a mantenernos pedaleando. 🚴🏻‍♀️✨ Andar en bicicleta se aplica como metáfora para todo

Encontrar la paz en el cáos creativo.

Una de las cosas más productivas y útiles que me motivó a crear fue desterrar el mito de que la creación implica hacer algo de cero. Charlas, libros, personas y propuestas que explicaban como nada era realmente nuevo, sino que toda creación era en realidad un remix de una anterior. La creatividad concebida como conexión de asociaciones preexistentes.
Ese click, casi a modo de insight, fue necesario para entender que crear de cero es casi imposible. Pero hay infinitas posibilidades de nuevas conexiones esperando a ser encontradas. Usar eso a nuestro favor es esencial para avanzar. Pinterest para inspirarse, frases que nos despierten curiosidad, hojas marcadas en libros, canciones que no nos cansan, charlas profundas, artículos de revistas, conversaciones con abuelos, pinceladas de un sobrino, obras de artistas que admiramos; todo se puede convertir en motor y punto de partida para crear. Solo hay que estar atento a que nos hace brillas los ojos.
#StealLikeAnArtist

Las ganas le ganan a cualquier excusa.
Si querés hacer algo, empezá por hacer algo hoy, por más mínimo que sea, que achique la distancia entre donde estás y donde querés estar. A veces, el primer paso es un mensaje, una palabra, un click, una pincelada, un pensamiento. Siempre, un paso a la vez.

Una de las razones por las que me gusta llenar y guardar diarios, journals y cuadernos en todos sus tipos, es que es una manera de mantener momentos de mi vida plasmados, quedando así, vivos para siempre.

Y por esas vueltas de la vida, un inglés que se había quedado con el cuaderno de mi abuelo en Malvinas, pudo devolvérselo.

Viajar en el tiempo con cuadernos, y otras formas de magia.

1982-2016